
Aprender en la adultez: desafíos, potencialidades y neuromitos
Aprender en la adultez tiene particularidades. Traemos experiencias, saberes y motivaciones que guían nuestras decisiones.
Dirigido a docentes, diseñadores instruccionales y profesionales que intervienen en la enseñanza virtual universitaria, técnica y profesional, con una mirada crítica, ética y situada.
Recursos para el armado y rediseño de propuestas de enseñanza. Incluye guiones, storyboards, esquemas de estructuración de contenidos, marcos conceptuales aplicados y buenas prácticas en entornos digitales.
Instrumentos y plantillas para evaluar procesos formativos en el nivel superior, centrados en criterios claros, retroalimentación significativa y articulación con resultados de aprendizaje.
Materiales pensados para equipos de cátedra, onboarding académico, formación de formadores y prácticas colaborativas en instituciones con alta rotación o complejidad organizativa.
Perspectivas y recursos que vinculan pedagogía crítica, tecnologías educativas y aprendizaje autodirigido en personas jóvenes y adultas. Incluye estrategias como microlearning, ABR, aula expandida y modelos flexibles.
Herramientas para estructurar clases, seminarios y trayectos formativos en contextos virtuales o híbridos. Incluye modelos de cronogramas, secuencias didácticas y planificación por competencias.
Modelos, plantillas y pautas para la creación de contenidos accesibles, relevantes y éticamente diseñados. Enfocado en quienes producen materiales para la educación superior desde una mirada reflexiva y profesional.
Aprender en la adultez tiene particularidades. Traemos experiencias, saberes y motivaciones que guían nuestras decisiones.
El aprendizaje de adultos debe estar vinculado a la vida. No basta con saber: hay que poder hacer.
El modelo propuesto por Mitchel Resnick se vuelve especialmente valioso: una propuesta educativa que pone en el centro la creatividad, la colaboración y la participación activa.